A continuación, os dejamos el testimonio de Edu Palanca sobre su vuelta a la comunidad, después de año y medio en Francia, con la convivencia de Pascua en familia y la ultreya diocesana. ¡Muchas gracias, Edu!

Querida comunidad, la Semana Santa y la ultreya diocesana han sido el primer contacto con Cursillos desde que Inma y yo nos casamos en diciembre del 2020. Una vez casados vivimos tres meses en Valencia y luego el Señor nos llevó a Cahors (Francia), a vivir la vida matrimonial de recién casados de forma afrancesada. Aquí somos felices, el Señor nos bendice mucho, pero nos falta el calor de la comunidad.

Así, nos presentamos en la Pascua, nos quedamos por España de vacaciones y en menos de una semana se nos presentó la posibilidad de ir a la ultreya diocesana.

Después de años, contando la pandemia y el tiempo que llevamos fuera, volví a ver a hermanos de la comunidad, a ver cómo Cristo está vivo a través del testimonio de todos los que fueron, empezando por nuestro querido obispo de Madrid, y siguiendo por seminaristas de la comunidad, sacerdotes y laicos. Ha sido un pequeño encuentro con la Iglesia, pero que ha hecho que arda mi deseo de ser más parte de la Iglesia aquí en Francia también, en mi matrimonio y en mis ambientes.

Doy gracias a Dios por la ultreya diocesana, por la presencia de nuestro obispo y por la fuerza resucitadora que el Señor me ha transmitido a través de ese viernes tarde. Me quiero ver implicado en la oración que nos pide nuestro obispo, y también en la misión de evangelizar mis ambientes, los que tengo en Francia y los que conservo en España. Simplemente quiero vivir con la gracia de ser testigo de que Cristo verdaderamente ha resucitado.

De Colores