Me llamo Leonor, tengo 26 años e hice mi cursillo en el puente de Todos los Santos de 2026. Llevo dese entonces yendo a la Ultreya de la Visitación. Soy psicóloga y trabajo en un centro de atención a niños y adolescentes.

La escuela de verano ha sido para mí una experiencia increíble. Me fui con la misma sensación que cuando éramos pequeños y nos íbamos del campamento deseando que llegase ya el verano siguiente para poder repetir. La diferencia es que nosotros contamos con la alegría de poder disfrutar de experiencias como esta durante todo el año y, si Dios quiere, durante toda nuestra vida.

A nivel formativo, ha sido una pasada y estoy deseando poder introducirme más en el mundo de la Teología del cuerpo. Me ha ayudado a tener una visión completamente integradora de quien soy yo y de cómo me pensó Dios. Me pensó con unas características concretas, tanto a nivel de personalidad como físicas, y con esas cualidades me llama a compartirme con el resto del mundo porque, si algo me quedó claro, es que yo soy un don para los demás y ellos lo son para mí también. Esta frase tan sencilla me ayuda a ver el mundo de otra manera y, además, de verme a mí en el mundo de manera distinta porque me da libertad para ser quien estoy llamada a ser en un mundo individualista y solitario donde hace falta mucho amor.

A nivel personal, ha sido una oportunidad de poder conocer más a la comunidad, tanto a los amigos como a los desconocidos. Una oportunidad, de nuevo, para compartir y descubrir personas increíbles en el camino.

Fue una semana llena de regalos que voy a guardar siempre en mi corazón y estoy deseando que empiece de nuevo el curso para poder seguir disfrutando de esta maravilla en mi Ultreya y donde Dios me quiera dentro de esta comunidad.
¡De Colores!

Leonor Mendiz


