Queridos hermanos y hermanas Cursillistas de Madrid,
Somos Vildalena y Gustavo, de la Comunidad de Cursillos de París, que aprovechamos esta oportunidad para saludarlos y enviarles un gran abrazo, dándole gracias a Dios, porque siempre han estado orando y apoyando incondicionalmente a nuestra joven comunidad.
Efectivamente, el dia 1° de mayo ultimo, hemos celebrado con gran emoción y alegria, los 25 años de existencia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en París. Esto ha sido motivo para darle gracias al Señor, por su Iinfinito amor y por todo lo que nos ha permitido vivir junto a Él, demostrándonos que es un Dios vivo, que hace siempre un camino ahí donde a veces no lo hay….

Decimos esto, porque del 28 de abril al 1° de mayo del 2001, Maria Antonia Yanes y un grupo de generosos hermanos y hermanas de Madrid, después de vencer muchas dificultades, organizaron un Cursillo de Cristiandad en Bonnelles, Francia, dando inicio a una aventura, que por Gracia de Dios, se ha mantenido viva hasta el dia de hoy.
En este Cursillo de Cristiandad, participaron como « candidatos », mi abuelita, Rosa Maria Céspedes de 89 años; mi madre Vilma Marcelo Céspedes de 69 años y mi tía Ulbina Marcelo Céspedes, quienes participaron luego en las primeras reuniones de grupo y en las Ultreyas.
Además, mi madre fue una de las primeras tesoreras del Movimiento en París y me cuenta que para las primeras Ultreyas, iban de una parroquia a otra, buscando dónde las pudieran aceptar. No fue fácil encontrar una parroquia que abrieran las puertas, hasta que llegaron a la parroquia Saint Pierre de Chaillot, donde poco a poco, se logró un espacio para celebrar nuestras Utreyas.
Luego, por la Gracia de Dios, nosotros también pudimos vivir nuestro Cursillo. Yo lo hice en enero del 2005, y Gustavo, en junio del mismo año. Desde ese entonces y después de nuestro encuentro con el Amor de Dios, hemos dicho que SI a su llamada y a los planes que tenía para nosotros, tratando de involucrarnos más en la evangelización y dándole a nuestras vidas un sentido totalmente diferente.

Nosotros al ingresar al Movimiento de Cursillos, comenzamos a asistir asiduamente a las Ultreyas, que se celebraran en Saint Pierre de Chaillot y a las Reuniones de Grupo, donde conocimos a nuestros mejores amigos. Yo quería estar en todo lo que se me propusiese, pero ese mismo año 2005, el Señor bendijo nuestro hogar con nuestro tercer hijo, Emmanuel y luego en el 2008, con mi ultima hija Alexandra. Esto hizo que tuviera que “esperar” un poco, en mis deseos de involucrarme más.
Sin embargo, Gustavo si pudo participar en las actividades que el Movimiento nos proponía. Es así, como participó en una Escuela de Iniciación, después de la cual, salió con muchas ganas de seguir el camino que el Señor, poco a poco, nos iba proponiendo.
Cuando nos dimos cuenta, ya éramos parte del grupo dirigente, participábamos en alguna comisión -como la comisión de ultreya o de reuniones de grupo- o siendo parte de un equipo, llamado a organizar y vivir un nuevo Cursillo, en español o en francés. Luego, sin esperarlo, un día Gustavo fue nombrado responsable del Movimiento en Paris.
Comenzamos a participar en la Escuela de Dirigentes, donde poco a poco fuimos formándonos, como dirigentes y donde comprendimos que nuestra principal labor como dirigentes era estar siempre al servicio de nuestra comunidad. En este proceso, tuvimos el apoyo de María Diufain, que por encargo de la comunidad de Madrid, venia para ayudarnos a organizar la estructura del Movimiento y desarrollar la Escuela de Dirigentes. A partir de ahí, aprendimos que nuestro SI, siempre sea un SÍ, a pesar de nuestras dificultades y limitaciones, pero que no impidió seguir entregando nuestra vida y cansancio, al servicio de nuestra comunidad.

Luego, en todos estos años, hemos conocido a muchas personas, que nos han apoyado incansablemente y donde el Amor hacia nuestro Señor se ha hecho perceptible en cada una de sus acciones, la manera en que proclamaban su Fe y Compromiso hacia nuestra misión evangelizadora. Han sido para nosotros, siempre nuestros hermanos mayores, que con su testimonio de vida compartida con nosotros, nos han permitido también crecer en nuestra Fe y Compromiso.
Por mi parte, desde el 2013, he sido llamada a la misión de asumir el Rectorado de los Cursillos en Español. Le doy gracias al Señor, porque me llama a esta misión a pesar de mis limitaciones y la pienso asumir fielmente, hasta cuando Dios quiera.
En todos estos años, muchos familiares y amigos han vivido ya un Cursillo de Cristiandad. Entre ellas, mi hermana Susinela, que en la actualidad, es la tesorera del Movimiento y es parte del Pre-Secretariado. Yo veo la ilusión y el amor con que ofrece su servicio y le doy gracias al Señor.
Cuando, en el 2005 vivíamos nuestro Cursillo, le pedíamos al Señor que no nos abandone y que siga habiendo Cursillos, porque teníamos hijos pequeños, que nos gustaría que vivan la misma experiencia. Hoy, le damos gracias al Señor, porque nuestras hijas Maira- que es parte de la Comisión de Ultreya en francés – y Olenka ha vivido su Cursillo y están presentes en nuestra comunidad; nuestro hijo Emmanuel, también ha vivido su cursillo, y ahora participa en los equipos de Cursillos en francés y nuestra hija Alexandra, que ya pronto cumplirá sus 18 años, nos pregunta si al próximo cursillo en francés, puede ir con sus amigas del liceo. Por todo ello, sólo podemos decir Gloria a Dios y darle gracias por su Misericordia.
Ahora, nuestra familia ha crecido y tenemos tres nietecitos: Léna, de 11 años; Elías, de 3 años y Alejandro de 8 meses. Ahora le pedimos al Señor, que haga posible que ellos también vivan su cursillo y descubran el Amor de Dios en sus corazones, para que sean hombres y mujeres de fe y que vivan siempre felices, en el amor de Cristo.
Por eso, el día de hoy lo tenemos muy claro: “No hay que cansarnos de cansarnos”, y recordar siempre que “Cristo cuenta conmigo… y yo con su Gracia!.

¡¡¡De Colores!!!
Vildalena y Gustavo


